
Parecería a primera vista, un recinto hecho sólo para artistas; esos seres especiales que en su profunda sensibilidad rinden culto a la buena música, a la plástica, a la artesanía que allí se muestra en la exquisitez de los detalles del decorado y claro está, es un lugar donde reina el arte de la alta y fina culinaria en sus fogones al más puro estilo europeo.
Tapekua no es un boliche cualquier de la noche citadina. Tapekua tiene un lugar, una identidad, una distinción y sobre todo, unos anfitriones que le confieren espíritu y energía de la buena.
Anamaría Gamarra de Hausmann Comunicadora Social, Master en Radio, Tv y Cine.

